Recuperamos la capacidad de producción de pozos tubulares mediante trabajos especializados de limpieza, diagnóstico y rehabilitación, prolongando su vida útil y optimizando su rendimiento. Empleamos equipos y procedimientos técnicos que permiten restablecer las condiciones hidráulicas del pozo, garantizando una operación eficiente, segura y confiable.
Evaluamos el estado del pozo mediante inspección técnica detallada, identificando obstrucciones, incrustaciones minerales, colapsos parciales o reducción del caudal para definir el tratamiento adecuado.
Aplicamos procedimientos mecánicos y químicos especializados para remover sedimentos, incrustaciones y residuos acumulados, recuperando la capacidad de producción del pozo y mejorando el ingreso de agua al sistema de captación.
Cuando las condiciones estructurales lo requieren, realizamos el encamisado del pozo mediante la instalación de un nuevo revestimiento interno, mejorando su estabilidad, protegiendo la estructura existente y prolongando su vida útil.
Realizamos pruebas hidráulicas finales para comprobar el incremento del caudal, la estabilidad del nivel dinámico y el correcto funcionamiento general del pozo rehabilitado antes de su entrega al cliente.